jueves, 6 de junio de 2013

Ciudades y sicologías nocturnas: Three businessmen (1998) de Alex Cox



Por Leonardo Mora
sanagustinconfesiones73@gmail.com




Alex Cox es un director cinematográfico independiente de culto, de origen británico (además actor y guionista) el cual es más conocido por su filme Sid and Nancy/Love Kills (1986) -el cual se ocupa de la vida de Sid Vicious, el mítico guitarrista de Sex Pistols, y su relación con Nancy Spungen- y por su trabajo como guionista de Miedo y asco en Las Vegas (1998), película dirigida por Terry Gilliam sobre la vida del escritor de periodismo gonzo Hunter S. Thompson.

Three businessmen (1998) (Tres hombres de negocios) es un extraño filme en el que convergen diversos códigos, lo cual impide inscribirlo en un género particular, definible: casi toda la historia transcurre en una bizarra y rara atmósfera enmarcada en una solitaria Liverpool nocturna –que puede llegar a convertirse absurdamente en Japón o más adelante, en México-, al estilo de un pesado drama de urbe industrializada, y es narrada por  una cámara itinerante, móvil, un tanto caprichosa -mucho travelling hacia adelante y hacia atrás-, cercana al estilo de los dramas del cine independiente; pero, en realidad, las situaciones que envuelven a los personajes, no pisan terrenos sórdidos o apasionados, ni de vida y muerte: son tres hombres de negocios, que a pesar de sus correctas profesiones burguesas,  se van dejando llevar en la historia por el flujo de las situaciones inusuales -pero no extremas- que les acontecen, y las cuales manifiestan más bien pinceladas de corte más simbólico, surrealista –Cox es gran admirador de Luis Buñuel- y humorístico, pero de igual forma muy emparentadas con la cotidianidad de una ciudad importante. Aquellos hombres vagan por toda la ciudad en transportes públicos –metros y autobuses- esencialmente buscando un platillo para comer y tomarse algunos tragos;  el interés recae entonces, para el espectador, no tanto en la trama argumental, como el paulatino conocimiento de las personalidades de los protagonistas, a través de los detalles de sus bien organizadas vidas que emergen en cada plática. Algunas conversaciones pueden llegar a ser extremo lúcidas y contener grandes ideas sobre la vida y la angustia del hombre contemporáneo. Aunque hay que reconocer que en esporádicas ocasiones algunos rezagos de angustia sí ocurren en la película, producto de la ansiedad y el nerviosismo de uno de los personajes, escenas que se muestra agravadas por los largos y estrechos corredores en el que se producen. En esta película abundan este tipo de espacios.


Altamente recomendado este silencioso y sigiloso filme que poco a poco atrapa con su encanto al cinéfilo y juega con su sentido de la percepción; el final es hilarante y para nada predecible. Cabe anotar que, además de dirigirlo, Alex Cox aparece como uno de los protagonistas, y que este gran director ha construido una interesante relación artística con Latinoamérica: en 1992 dirigió Death and the Compass, una coproducción entre México, Estados Unidos y Japón, basada en la famosa historia La muerte y la brújula de Jorge Luis Borges, perteneciente al libro Ficciones;  este mismo año, Cox se desempeñó como actor para el director mexicano Arturo Ripstein, en La reina de la noche.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

El famoso crayón oblongo / El puente (2025) - Una crónica poética y un relato breve de William Alexander Medina Méndez

 El famoso crayón oblongo                                            Salta cadáveres (1989) - Pedro Alcántara Herrán   "Eres esclava de...