lunes, 20 de julio de 2015

Dos poemas de Kazimierz Wierzyński (1894 - 1969)


Fotográfia anónima de dominio público. 1928. Vía Wikipedia.




Kazimierz Wierzyński (Drogóbich, Galitzia y Lodomeria, 27 de agosto de 1894 - Londres, Reino Unido, 13 de febrero de 1969) fue un poeta y periodista polaco, miembro y cofundador del grupo de poesía experimental Skamander junto a Julian Tuwim, Antoni Słonimski, Jarosław Iwaszkiewicz y Jan Lechoń.

      Su obra "Laurel Olímpico" (en polaco: Laur olimpijski, 1927), el cual idealizaba la gracia y la aptitud de los atletas, hizo que ganara la medalla de oro para la poesía en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Sus últimas obras, escritas ya una vez exiliado, son mucho menos alegres y positivas, pasando a un lado mucho más sombrío y comprometido con la conciencia y realidad social. "La Cosecha amarga" (1933) incluye poemas relacionados con los Estados Unidos. Otra de sus obras más importantes, "Campo de Batalla Olvidado" (1944) contiene relatos basados en la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, Wierzyński falleció en Londres, Inglaterra, el 13 de febrero de 1969.

      El grupo Sakamander estuvo inicialmente muy relacionado con la revista mensual literaria Pro arte y studio y con el Pod Picadorem Café en Varsovia. En 1920 creó su propia publicación, llamada "Skamander", nombre ideado por el poeta Jan Lechoń. Esta palabra proviene de Escamandro, dios griego que dio nombre al río Karamenderes en Asia Menor.

        
           Los jóvenes poetas fueron fuertemente influenciados por Leopold Staff y otros poetas neorrománticos. Sus principales objetivos eran romper los vínculos entre la historia y la poesía para poner fin a las funciones nacionalistas y patrióticas de la poesía polaca. También hicieron hincapié en la necesidad de restaurar la poesía a la gente común, devolviendo al uso del lenguaje cotidiano en la poesía, incluyendo coloquialismos, neologismos y vulgarismos. En contraste con los objetivos básicos del movimiento Joven Polonia, los miembros de Skamander evitaron incluir héroes semi-mitológicos como protagonistas en sus obras, sustituyéndolos por gente común.




Ven, espíritu del poder



Ven, espíritu del poder,

aumenta nuestras fuerzas

por encima de la razón, por encima del sentir,

por encima del llanto del hombre y la mujer.

Aumenta nuestras fuerzas,

por encima de las tumbas hermanas,

por encima de la desesperación de viudas y de huérfanos,

por encima de las llagas mordidas por el gas,

por encima de los bombardeos repentinos,

por encima del miedo, cuando uno aún no piensa en morir

y aún desea los labios de su amor.

Mira:

sujetos a la prueba inhumana,

forjados tantas veces en el dolor,

hacemos frente a la perdición,

luchamos por nosotros mismos y por el mañana.



Aumenta nuestras fuerzas

por encima de cualquier martirio,

por encima del cansancio

y la crueldad

y toda la demás letanía de las faenas,

danos el aguante de la piedra:

no soltaremos de la mano

la bandera de los pueblos.



Refuérzanos hasta el final.

Esta guerra debemos ganar

este otoño, este invierno,

o dentro de muchos años.

Refuérzanos por encima de la vida y de la muerte,

debemos luchar,

debemos luchar

hasta el último día,

hasta la última noche,

por encima de la razón, por encima del saber,

por encima de todas las tumbas.



Ven, espíritu del poder,

aumenta nuestras fuerzas.




En el mismo fondo


¿Si no bajas al mismo fondo

Cómo medirás la altura de la montaña

De donde caíste?



¿Si no despiertas a solas

Con la oscuridad que tus ojos llene

Cómo volverás a ver un día?



¿Si no cuentas tus fracasos

cómo distinguirás la debilidad del orgullo

y cómo volverás a levantarte?



Y cuando llegues a la fuente de las fuerzas,

incluso en el fondo y en la oscuridad,

al salir de allí

dime quién eres,

tiéndeme la mano.



 Los dos pemas aparecen en el libro Poesía Polaca: Antología, a cargo de la  Ed. Arte y literatura, en La Habana, Cuba. 1984. La antología se realizó con la colaboración de la editorial Literatura de Cracovia (1984). Edición a cargo de Marietta Suárez Recio. Traducción: María Dembawska y Samuel Feijón.




sábado, 27 de junio de 2015

El sida visto desde la provincia (1985): un manifiesto de Zoraida de Cadavid

Los invitamos a leer este texto -con impronta de vanguardia y manifiesto- escrito en 1985 por Zoraida de Cadavid, una de las mejores escritoras del departamento del Tolima -lamentable e injustamente olvidada- el cual reflexiona brevemente y con gran actualidad sobre el sida como flagelo social, emparentado con la persecución al homosexualismo por parte de ciertos medios de comunicación.
Foto de Diane Arbus: 'A young man with curlers at home on west 20th street'.


Por Zoraida de Cadavid





Nuestros amigos son las alegrías

el amor y el invencible espíritu del hombre


Aldous Huxley



Me dirijo al alma de los humanos, arte de esa Gran Alma Universal Hermafrodita.


    Hablo en nombre del respeto al que tienen derecho todos los humanos: manifestación suprema de la Divina Gracias que es la Vida.


     Me refiero a los homosexuales: en nombre del legado que ellos han legado al mundo de la inteligencia, la productividad en los campos de la música, la poesía, la literatura, la danza, el teatro, las matemáticas, la astronomía, la botánica, la arquitectura y la ingeniería -que ingeniería viene de Ingenio. No los nombro: el mundo se ha delatado, inclinado ante lo inextinguible: son Eternos. 


    Y es que la inteligencia no está en la cabeza: ella es el fruto de la triada: de la cópula entre el alma, el espíritu y el cuerpo: creo que de la comunicación orgásmica con el universo la inteligencia extiende su luminosidad. Se aprende y aprehende a través de los sentidos. El fruto de una cópula puede ser o positivamente creadora o, negativamente destructora. Por Freud conocemos la importancia de la líbido a través de su canalización fecundizante.


      El homosexualismo, que fuera privilegio de emperadores, reyes, papas estadistas, ha invadido las esferas sociales todas; ha proliferado de una manera insólita durante los últimos tiempos. Los historiadores, los sociólogos, los que todo lo saben, afirman que cuando una civilización está en decadencia, ellos se multiplican: Yo no estoy de acuerdo con esa afirmación. O, mejor: civilización decadente es a homosexual como homosexual es a civilización decadente.


    Sin nombres, pero con evidencias, juzguemos a la historia: miremos, midamos. NO TODA LA GENTE SABE QUE HACER CON LO QUE TIENE; NO TODOS TIENEN YO Y LA OTRA GENTE ES MUCHA.


    El rechazo de la sociedad, de la otra mucha gente (estúdiese el caso en Tótem y tabú, por supuesto en otras referencias). Sintiéndose rechazado y anormal, se siente culpable: toda culpa conlleva per sé un castigo, y el homosexual, sobre todo en ciertos niveles, se autocastiga; en Derecho se llama punición.


    Para hacer más afrentoso el genocidio, hay códigos condenativos en la vieja Europa, en el Nuevo Mundo, y más increíble aún: en sociedades modernas dizque revolucionarias centroamericanas: esto para vergüenza y atropello a la Fraternidad Universal. El sabio Código Napoleónico, vigente en innumerables países del mundo, lo excluye como delito.


    ¿Cuántos siglos de resistencia?  ¿Cuánto tiempo de rechazo? ¿Cuánto tiempo de ostracismo? ¿Cuántas horas de soledad? ¿Cuánto tiempo de ignominia? Si usted frecuenta medios homosexuales pregunte cuántos han ido a clínicas de reposo, cuántas tentativas de suicidio, y cuántos suicidios.


     Ahora que el hombre ha llegado a la luna: ¡LOS INTERPLANETARIOS ENEMIGOS DEL HOMBRE! Ahora, después de haber utilizado armas bacteriológicas, arboricidas, lapidarios, despiadados, sin corazón, sin alma, ahora quieren matar lo que no tienen: El alma de los homosexuales. Se llama FRATICIDIO.


     “NO MATARÁS: CUALQUIERA QUE MATARE SERÁ CULPABLE DE JUICIO”. Mateo 33: 39.


    Ahora, les quieren matar el alma y agigantar el miedo: los medios de comunicación rivalizan en el asunto haciendo de los horrores del siglo, como dijera Morín, un espectáculo. Ahora les quieren endilgar el SIDA que, corroborado por científicos, se contrae por vías de secreción salival, lacrimal. ¿Será, señores, que únicamente besan y lloran los homosexuales?


     No más torturas: más respeto a los medios de comunicación sensacionalistas.


       Con la autoridad que me confiere el haber vivido con ellos hace más de veinte años, para acercarme a mis semejantes, si nos acercamos a su conocimiento, veamos: ellos me han abierto su corazón que tienen corazón. Yo he llorado y he sangrado con ellos y no solamente por la ausencia de un amante: YA ES TIEMPO DE QUE SANGREMOS TODOS.

   
 No más rechazos: sé de sus sacrificios, sé de su soledad. La soledad o es nociva o es productiva. La soledad solamente es bella y productiva cuando no es dolorosa: cuando ella se ha nutrido y hasta saciado de las compañías.


    Yo los he respetado: respetar al otro es aceptarlo como es. Yo los he respetado y los he amado. Sé de su sensibilidad: ningún ser humano es capaz de hacer gala de sus buenas maneras, su finura espontánea, su deseo de agradar: ellos han rescatado ese remanente de caballerosidad que matara la liberación femenina.


    Antes de concluir, debo recordarles que estos actos de autocastigo o autopunición pueden revertirse.


     Señores de los medios de comunicación: los invito a respetar una legión de este gran ejército de La Vida. Ustedes son una parte muy importante de La Vida.


   Gracias.



*Este texto fue publicado originalmente en la revista Combate, edición de agosto 23 de 1985 y recogido posteriormente en un libro de la autora llamado Crónicas de Provincia. Se ha transcrito íntegra y literalmente por permiso de la autora.

     

El famoso crayón oblongo / El puente (2025) - Una crónica poética y un relato breve de William Alexander Medina Méndez

 El famoso crayón oblongo                                            Salta cadáveres (1989) - Pedro Alcántara Herrán   "Eres esclava de...